sábado 14 de febrero de 2009

KEYNES SIGUE MUERTO

La mayoría de los que se obcecaron en no creer las virtudes del libre-mercado, los que fuimos tildados de ser "poco serios" o "utópicos" por proponer un modelo económico alternativo al que supuestamente era inevitable derribar, el neoconservadurismo. Ven como muchas de las predicciones tristemente se han cumplido.

Esa corriente crítica de intelectuales han ganado la partida a los teóricos del sistema neocon, que no son más que los padres de un hijo económico que como se ha visto claro no beneficia al pueblo y solo genera inestabilidad económica/política y social.

Los intentos por parte de los grandes Estados por "refundar el capitalismo" en las reuniones del G-20, y las políticas intervencionistas tomadas por los Gobiernos nos dan indicios claros de un posible renacer del ideario económico de Keynes.

Pero ¿Es esto una vuelta a los postulados keynesianos de los cuales nunca deberíamos haber salido? la respuesta es no. Los gobiernos empezando por el Estadounidense han inaugurado el periodo de la desfachatez al iniciar el "socialismo para ricos", la contradicción más palmaria del sistema, para salvar el neoliberalismo se necesitan políticas no-neoliberales. Aunque en la actualidad se pergeñen políticas de nacionalización de bancos, el problema de fondo sigue ahí y no se va a solucionar porque puntualmente el Estado intervenga con mayor consistencia en el mercado.

Se ha hecho una mala lectura de Keynes tal como apunta I
gnacio Sotelo; la prioridad para Keynes era el pleno empleo basado en la certidumbre y bienestar del trabajador en el plano laboral, esta situación se conseguirá con una inversión socializada, una forma de dirigir dentro del capitalismo la inversión del capital hacia un fin social, incluso poniendo en tela de juicio el derecho del empresario de decidir en qué y cuándo invierte su dinero. La economía siempre debe rendir cuentas a los intereses de la mayoría y cuando la inversión privada no beneficia a la mayoría hay que reconducir el sistema. Porque el objetivo del empresario no es crear empleo, sino maximizar beneficios reduciendo costes como son los salarios de los trabajadores o el número de trabajadores. La labor del Estado será examinar al empresario para que no cometa estas acciones que no benefician a la Sociedad.

La consigna del Partido Laborista Inglés después de la Segunda Guerra Mundial fue lograr el pleno empleo poniendo en práctica la batería de medidas citadas anteriormente, la consecuencia, el mayor periodo de estabilidad económica y política, y el mayor bienestar social. El Partido Laborista fue pionero en practicar estas políticas. Tristemente también fue su verdugo, El líder laborista James Callaghan llegó a decir en 1976:"Estamos acostumbrados a pensar que podemos escapar a la recesión y aumentar el empleo rebajando los impuestos y aumentando el gasto. Lo digo sinceramente, esta opción ya no existe, si es que alguna vez existió, porque el resultado siempre ha sido una mayor inflación". El Partido Laborista tenía como fin último "controlar la inflación", la intención keynesiana de garantizar el pleno empleo a través de la intervención estatal había muerto.

Todos sabemos el palmario error que hubiera sido para España que hoy gobernase el Señor Rajoy y sus fundamentalistas del mercado que no se percatan de los problemas tan enormes que han sido ocasionados por su desidioso dogma económico. Pero esta gente no tiene ningún reparo en aplicar el falso keynesianismo con tal de conservar su exorbitante riqueza, como dijo Nixon "al final todos somos keynesianos", gente como Nixon no es la más apropiada para adular la teoría económica que defendió tan ilustre economista, lo que le pega a Nixon es aplicar la "keynedura" por la cara dura que tienen algunos por atribuir a Keynes ese "socialismo para ricos".

El gobierno está pergeñando políticas realmente keynesianas, no así otros países que no establecen los métodos institucionales pertinentes para seguir el dinero prestado a los bancos. Mientras esto siga así Keynes seguirá muerto. Resucitemosle desde la izquierda

2 comentarios:

bitdrain dijo...

Buenas.

Gracias por pasarte por mi blog. No sabía que tenía el honor de tenerle como visitante.

Keynes no sigue muerto, sólo dormidito ;)

Un saludo.

Javier dijo...

Sería hora de que los partidos socialdemócratas lo despierten. Como dice Bitdrain, está dormido, pero si no se le despierta, serán los partidos socialistas los muertos.

Saludos!